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Vino y cava subacuáticos

Vino envejecido bajo el mar

Vino envejecido bajo el mar

Envejecer el vino bajo el mar modifica extraordinariamente las cualidades del producto y lo convierte en particular y único. Con el proceso de envejecimiento submarino, el vino consigue tener una boca ancha y fresca con un final ligeramente yodado muy diferente del que tendría si fuera envejecido en una bodega convencional. El hotel Cala Jóncols es pionero en España en envejecimiento de vino submarino, un proyecto que comenzó en 2009.

Las botellas sumergidas son elegidas cuidadosamente, buscando aquellas que mejor se adaptan por sus características y variedades a las condiciones del fondo marino. La guarda se realiza a una profundidad de 17 metros, en unas condiciones estables de temperatura, de luz, poco oxígeno y una persión de 2,7bares. Durante este tiempo, la temperatura oscila entre una media de 11º y 14ºC.

Bajo el agua el vino está influenciado por factores como la presión del mar, la micro-oxigenación a través del tapón de corcho natural, la fuerza cinética de las corrientes marinas, y la escasa luminosidad.

La temperatura del mar hace que el vino se conserve de una forma más pausada, se alarga su vida y consigue una evolución realmente diferente respecto a los que han sido envejecidos en bodegas en el suelo. Además, la oscuridad del fondo del mar permite equilibrar el producto. No en vano, los vinos que se han encontrado en barcos hundidos han demostrado que el mar es un magnífico medio para envejecerlos. Para que no se las lleve un temporal, las jaulas se fijan con anclajes ecológicos homologados.

Cala Jóncols es el único lugar del Empordà que dispone de una autorización especial otorgada por la Generalitat para llevar a cabo esta práctica.

Cava envejecido en el fondo marino del Cap de Creus

 Cava con energía marítima, más cremoso y con un fondo sutil de salinidad. Este es el cava envejecido en el fondo del mar, en cala Jóncols. Un producto único y singular. Las jaulas con las botellas las depositamos a unos 17 metros de profundidad donde se están nueve meses a una presión de 2,7bars y a una temperatura de entre 11 y 14 grados.

El cava subacuático está preparado para ser sometido a un largo envejecimiento donde el objetivo es terminar el último año de crianza sumergido para redondearlo y transmitir las peculiaridades propias del entorno marino y, en este caso, del entorno marino del Cap de Creus. La energía de las olas y las corrientes, las bajas temperaturas y las diferencias de presión imprimen una personalidad propia y especial en el cava.

Cala Jóncols es el único lugar del Ampurdán que dispone de una autorización especial otorgada por la Generalitat para llevar a cabo esta práctica.