Vendímia 2018 de Viña Jóncols

La garnacha gris, en catalán “lledoner roig”, es una variedad autóctona del Empordà que se cultiva en unas decenas de hectáreas. Es una planta muy adaptada al carácter climático de esta tierra, a menudo azotada por la tramontana, las tormentas levantinas cargadas de sal y las sequías cargadas de sol.

Hace tres años, cuando celebramos los sesenta años de historia del hotel, decidimos hacer algo que dejara un legado para nuestros descendientes y la idea fue revitalizar la vertiente este del monte que conforma la Cala Jóncols, dando vida a una viña. Era un sueño que perseguíamos ya desde generaciones anteriores. El esfuerzo que hicimos para dar forma a la viña en la pendiente que veis detrás del hotel es difícil de explicar: no hay espacio para tractores ni maquinaria, tuvimos que trabajar la tierra manualmente, ¡tal como lo habrían hecho nuestros antepasados! Desde el principio quisimos tratar la tierra con criterios biodinámicos y cultivar una variedad genuina. Este año volvemos a sentir la satisfacción de haber vendimiado la segunda cosecha de este gran esfuerzo. ¡La vendimia 2018 ha sido un éxito!

Hemos recogido a mano 1086 kg de uvas en cajas de 12kg. Después de prensarlo y dejarlo macerar con la raspa durante 5 días, dejamos que fermente de forma natural y espontánea con levaduras autóctonas en un dipósito de inoxidable. Cuando termine la fermentación lo trasladaremos a las tinas de barro donde reposará hasta abril.

Haremos una producción limitada de menos de 1600 botellas de Vinya Jóncols Blanco y una parte de ellas será sumergida en la Bahía de Rosas en sus anforitas individuales, para envejecer seis meses bajo el mar. Pero esto ya es otro capítulo.

Ahora debemos cultivar lo que tal vez es incluso más difícil: ¡la paciencia!

Mientras esperas, puedes venir a hacer una cata de los vinos envejecidos bajo el mar, maridados con tapas específicas para cada vino. Es una experiencia única.