Entre el Hotel y el mar, un jardín. Entre el Hotel y el monte, un mirador. Terrazas y verde puro, la vida en libertad. Tomar un baño en las piscinas, secarse sobre la hierba. La madre natura civilizada, la siesta, la lectura. Las tardes de tertulia, los rincones de soledad. La paz. Entre la casa y el mundo, un espacio para percibirla felicidad. ¿Queréis una cerveza? |