Figueres, capital de l’Empordà, ciudad de tiendas y de museos: Museo Dalí, Museo del Juguete, de l’Empordà, de la Técnica... Los jueves, mercado, y cada día, un buen café en la Rambla. Roses, madre de la bahía del mismo nombre, acogió los primeros turistas griegos y romanos. La Ciudadela relata su historia y el moderno puerto proyecta la villa hacia el futuro. ¡Oh, la lonja de los pescadores! Cadaqués... y nada más, dicen los lugareños. Enclave único, morada de artistas, su principal encanto reside en cada una de las calles, sus casas, la iglesia. Y en Portlligat, la residencia de Dalí. |