El placer de la navegación más primitiva. Deslizarse a ras de superficie a bordo de una piragua impulsados por un remo que arrulla el agua. Alcanzar cada rincón, penetrar las cuevas, desembarcar en una cala anónima. El kayac de mar, largo, ligero y fino, económico, permite explorar la bahía de Jóncols sin dejar ningún escondrijo por conocer ¡Quien dijo que navegar era inasequible! Kayak de mar Roses |